Magnífica iconografía esta que nos tráe Xavidc, al respecto de la estola de Sant Narcis, que no conocía y en la que veo el Espíritu Santo descender sobre la cabeza durante el bautismo de Cristo, dentro de una pila bautismal, en lugar del río Jordán como corresponde; por otro lado sucede, que en lugar del baño del niño 'mayorcito' recién nacido, como en el templo de Santo Domingo de Soria -que está acompañado por la Virgen y un ángel- aquí ya es adulto, y sí está presente Juan el Bautista, como en un capitel del programa iconográfico del interior de la Catedral de San Pedro de Jaca. ¿Se tratará quizá del bautismo de otra persona?
Pero volviendo de nuevo al Tapiz de la Creación de Girona, vemos la interpretación ilustrada que efectúa
Domus Pucelae en su blog, en la que nos basamos:

En cada uno de los ángulos del recuadrado central, observamos en gran tamaño una prefiguración de los Cuatro Vientos de la Tierra, alegorías mitológicas que recogen la tradición de las fuentes clásicas. Están personificados por cuatro jóvenes desnudos, alados, montados sobre pellejos rellenos de aire que presionan a modo de fuelle, al tiempo que soplan dos largas trompas cada uno, esparciendo su ululante melodía cósmica en todas las direcciones de los vientos. Circundando al tapiz, en una orla aparecen distintas series temáticas, entre las que destacan los cuatro Ríos del Paraíso, coincidiendo con los cuatro vientos.

Fija de manera pertinaz nuestra atención, la imagen del Rey Sol, Jesús, presentado como una deidad clásica, o como si del mismo Apolo se tratase, conduciendo el carro tirado por sus célebres caballos. En el extremo opuesto, estaría representada de manera similar la Luna.
No es difícil, a partir de toda esta orientación geográfico cosmogónica, buscar similitudes con los mapamundi de los beatos, como el que se conserva en el Museo Diocesano y Catedralicio de Burgo de Osma, donde Xavi ya nos advirtió de un extraño personaje con un solo pie, un Patagón:

Y todo esto por los 'simples' lazos románicos de nuestra apreciada Piratesa... ¿no?
