Queridos amigos:
El bello capitel que nos ha traído Fer me da pie a introducir una iconografía que puede resultar curiosa, pero por lo que he podido averiguar no resulta tan extraño como pudiéramos imaginar. Se trata de una original visión del Árbol del Conocimiento, muy en la línea de la estación en la que estamos...

Esta imagen se encuentra en la abadía de Plaincourault Mérigny, Francia, y para ver más resaltada la imagen de esa mezcla de árbol y amanita muscaria aquí os pongo otra imagen:
Aunque, como siempre, hay interpretaciones para todos los gustos, Erwin Panofsky niega que exista una representación literal de una seta; según este investigador, el fresco sería solo un ejemmplo de un tipo convencional de árbol, cuyo modelo existió en el románico y en el primer gótico, y que proviene de una esquematización gradual del pino italiano que se utilizó en las pintura romanas y paleocristianas

, y que se suele olvidar que los artistas medievales raramente copiaban de la naturaleza, sino de prototipos clásicos que, tras repetidas copias, llegaban a ser irreconocibles. A pesar de ello, resulta dificil creer que el artista no hubiese visto alguna vez estas setas. Lo que si es cierto es que encontramos más representaciones en diversas obras artísticas de la época

St. Michael's Church, Hildesheim, Alemania, 1192 d.C. Observad el fondo pintado como una amanita vista desde arriba, y Adán y Eva cogiendo "botoncitos" de la seta.
Los partidarios de que la amanita era una seta sagrada utilizada ya en las culturas antiguas para alcanzar estados alterados de conciencia (ver este enlace
http://www.theholymushroom.com/foreword.html) llegan, por ejemplo, a reeinterpretar el mensaje del Génesis, en el sentido de que ni Adán ni Eva murieron, como les pronosticó Dios, sino que, como dijo la serpiente...
Mas sabe Dios que el día que comiereis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses sabiendo el bien y el mal. 6 Y vió la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable á los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dió también á su marido, el cual comió así como ella. 7 Y fueron abiertos los ojos de entrambos, y conocieron que estaban desnudos: entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales. Se sabe que la seta, en dosis bajas, tiene efectos enteógenos, es decir, que provoca dichos estados mentales alterados que en la antiguedad se asociaban con una especie de "posesión" por una divinidad.
Algunas ilustraciones más, para "alucinar" un poco...

Salterio de Eadwine, 1150 d.C.. Los 6 primeros paneles muestran el ciclo de la creación de Adán. Los 6 siguientes empiezan con la creación de Eva, comiendo el "fruto mágico" que sale de una especie de setas.


Adan y Eva entre un árbol con forma de Psilocybe caduceus (otra seta enteógena) y otro con forma de mandrágora (químicamente similar a la belladona) Pertenecía a la Abadía de Montecassino (circa 1072 - British Library).

Salterio de Canterbury (principios del siglo12) Aoarece en el libro de Marc Lachieze-Rey y Jean-Pierre Luminet,
Celestial Treasury: From the Music of the Spheres to the Conquest of Space, 2001.
Y la última, con varios "árboles-seta", de un manuscrito armenio del siglo XI, tal como aparece en
Treasures in Heaven: Armenian Illuminated Manuscripts., de Thomas Mathews, Roger Wieck:
Por el símbolo se carga de trascendencia lo que de otro modo sería puro realismo, y las cosas más elementales se convierten en espíritu (Zubiría)
Abrazos.